domingo, 30 de agosto de 2009

NOSOTROS

Sé que mi forma de contemplar el mundo es diferente, distinta a la de muchos y parecida o igual a la de una pequeña minoría. No lo puedo evitar, igual que creo en la capacidad sobrehumana e increíble del ser humano, también me horrorizo y me aterro cuando veo lo que veo, cuando oigo lo que oigo, cuando siento y padezco y me pongo en la piel de tantos otros que no tienen absolutamente nada. Queriendo ver más de lo que me cuentan, queriendo saber más de lo que me mienten. Entonces, me enfado conmigo y me regaño cuando me veo deseando tantas cosas, anhelando tantas otras, sin darme cuenta que el simple gesto de no tener hambre... ya es un lujo.

Âda

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